Sincronía

La Pluma del Zorro

Sincronía es un libro en una caja que contiene todo lo que puede suceder en cualquier lugar del mundo, por el simple hecho de que estamos destinados a los eventos sincrónicos. Es una caja de fotografías envueltas en sobres que guardan la memoria de una ciudad. Se realizo un trabajo investigativo sobre el libro de las Ciudades Invisibles de el escritor Italo Calvino y a partir de la teoría de la Sincronia de Carl Jung se desarrollo el proyecto.

Sincronía es un lugar donde siempre es primavera; los jardines están florecidos, llueve pero también hace sol. Queda en una alta montaña y la cuesta para subirla es larga, pesada y dolorosa. Sin embargo, nada en el mundo se compara con la paz y el equilibrio que se siente al llegar a Sincronía. La ciudad está dividida en tres barrios: Phoenix, Midwest y Ohio. De los tres, el más grande, amplio, colorido y armonioso es Phoenix; estar allí es como encontrar el tesoro al final del arcoíris. Midwest por otra parte, es más calmado, un poco más tenue; se asemeja a un pentagrama listo para escribir música en él. Ohio, es particular, un poco más oscuro y a veces tenebroso; el caos habita allí, pero tiene su encanto, porque en Sincronía hasta el caos significa algo. Las calles de Sincronía son una gran red, un gran sistema, una telaraña, una madeja; incluso el desorden y el desequilibrio hacen parte de Sincronía. Cualquier cosa pude pasar en aquella ciudad, donde nada es igual a nada, nada se parece, nada se asemeja y todo es diferente; pero los más inesperados sucesos y los lugares más aislados y desconectados entre sí, hacen parte de este tejido sincrónico. Ninguna casa de Sincronía es igual a la de otro habitante en el mundo. Allí cada persona es un pequeño mundo <<particular>>, que hace parte de un gran mundo <<general>>. En esta ciudad llena de colores y formas, el espacio es uno solo y muchos a la vez. No existe el tiempo en Sincronía, el tiempo es un efecto fugaz. Pasado, presente y futuro hacen parte de la gran madeja de calles, caminos, callejones, laberintos, puntos de encuentro, salidas y entradas. Sí en Sincronía las puertas se cierran, las ventanas se abren y cada final es un nuevo comienzo. Cuando menos se espera llega alguna sorpresa, todo cambia, hay un giro y si estamos en equilibrio, encontramos el punto de partida. A partir de ahí la magia y el misterio son cosas de lo cotidiano. Los paisajes salpicados de colores, las grandes ciudades abarrotadas de ciudadanos del mundo y los pequeños pueblos inundados de recuerdos, se convierten en el escenario perfecto para buscar lo que estamos destinados a encontrar. En Sincronía, quien busca, encuentra. Y así es Sincronía, un lugar en el lugar de cualquier lugar, una ciudad que puede ser cualquier ciudad, un momento que sucede en cualquier momento. Sincronía…